Las manos de los neurocirujanos son determinantes en cualquier intervención quirúrgica. Su éxito dependerá de la sabiduría, capacidades y experiencia del profesional a cargo. Sin embargo, necesitan de un aliado indispensable dentro de los quirófanos: la tecnología. Las innovaciones tecnológicas en la neurocirugía permiten hoy que los pacientes tengan operaciones a su medida, más eficaces, precisas y seguras. 

Microscopios de última generación; fluorescencia oncológica; tomografía y resonancia magnética intraoperatoria; neuronavegación para tumores cerebrales y patología de columna o monitorización electrofisiológica son algunos de los avances que están revolucionando a la neurocirugía. 

Los aportes de la tecnología en la neurocirugía

Como ya hemos explicado en otros blogs, la neurocirugía es la disciplina médica que se dedica al tratamiento de las enfermedades del sistema nervioso central. Los neurocirujanos son los encargados de realizar las intervenciones craneales y las vertebro-espinales.

Al abordar patologías relacionadas con el sistema nervioso central y sus coberturas (cráneo y columna vertebral), esta rama de la medicina avanza de la mano de la tecnología, que proporciona las herramientas para intervenciones precisas, exitosas y poco invasivas.

Neuronavegadores 

El empleo de la navegación es cada vez más común y habitual en las intervenciones. Es una de las innovaciones tecnológicas en la neurocirugía.

Guían al neurocirujano como si tuviese un GPS. Permite, básicamente, reconocer con toda precisión la ubicación, la forma y el volumen de la patología a tratar.

Se trata de una herramienta que permite mostrar las imágenes en tres dimensiones, reconstruidas a partir de las imágenes recogidas del TAC o resonancia magnética en tiempo real.

neuronavegadores

Los neuronavegadores permiten obtener una visión precisa de la zona afectada, una ventaja que le permite al neurocirujano planificar su intervención antes incluso de abrir la piel.

Microscopio de tecnología avanzada

Los microscopios son claves y esenciales a la hora de trabajar en zonas extremadamente delicadas y profundas. Permiten un abordaje mínimamente invasivo y preciso de las diversas patologías neurológicas, como tumores cerebrales, cirugías vasculares y neurocirugía funcional (epilepsia o parkinson).

Permite mostrar el espectro quirúrgico con un enfoque completo y nítido. Logran una mayor profundidad de campo y una iluminación superior.

Una de las principales ventajas de estos aparatos es que limitan la tensión de los movimientos bruscos, ya que permanecen siempre donde se les necesita, más allá del ángulo requerido.

Fluorescencia oncológica

Esta herramienta es otras de las innovaciones tecnológicas en la neurocirugía. Es fundamental para precisar con exactitud los márgenes tumorales, debido a que muchos tumores benignos son de difícil acceso. La fluorescencia permite resecar la mayor cantidad posible de tumor.

También permite ampliar la resección de los márgenes tumorales al diferenciar por contraste el tejido sano del tejido tumoral. De esta manera, los neurocirujanos logran más precisión, resecando completamente el tumor, únicamente limitados por la funcionalidad del área afectada.

neurocirujano

Neuromonitorización fisiológica intraoperatoria

Se trata de una técnica que facilita la estimulación eléctrica y la recepción de los impulsos eléctricos originados en la corteza cerebral. Es muy necesaria ya que permite localizar de forma más fácil las zonas o vías funcionales y las áreas elocuentes del cerebro.

Es una herramienta de vital importancia cuando se realizan cirugías con los pacientes despiertos para explorar, por ejemplo, funciones más complejas como el lenguaje. Permite realizar una resección máxima segura, minimizando las secuelas en los pacientes.

Tomografía computarizada intraoperatoria 

La exploración con tomografía computarizada ofrece a los neurocirujanos una solución en las imágenes intraoperatorias, debido a que se puede realizar en cualquier momento durante la cirugía. 

La tomografía intraoperatoria (ICT, por su sigla en inglés) se utiliza mucho en procedimientos estereotácticos o de estimulación cerebral profunda y en neurocirugías vasculares para visualizar la arquitectura vascular en detalle.

La alta calidad de imágenes de estas tomografías aumentan la confianza del cirujano y permite aplicar avanzadas técnicas de cirugía mínimamente invasiva.